¿Hacen capacitaciones?
Sí, pero no sueltas. Una capacitación es un control como cualquier otro: o baja el número o no lo baja, y eso se mide. Por eso va adentro del acompañamiento y queda registrada en la plataforma — qué se enseñó, a quién y cuándo. Vendida por hora y sin medición, es un gasto que al año siguiente nadie puede defender.
¿Hacen el Master Plan de Seguridad?
Ya está adentro del análisis. El informe de gestión de riesgos trae cada hallazgo valorado, con su recomendación y su plan de acción, ordenado por exposición. Eso es el plan maestro. Lo único que no hace es pesar cuatrocientas páginas, porque un documento que nadie termina de leer no es un plan.
¿Hacen auditorías?
No auditamos la operación que medimos, y es a propósito. Nosotros producimos el número; el auditor es quien lo verifica. Si hiciéramos las dos cosas, usted se quedaría sin nadie a quien preguntarle si el número es cierto. Por eso el método está publicado con sus límites declarados: su auditor interno, su casa matriz o su aseguradora pueden ir a la fuente y revisar cómo se calculó.
¿Desarrollan plataformas a medida?
La plataforma es una sola y se configura a su operación: sus sedes, sus dominios, sus responsables, su escala. No hacemos desarrollo de software a pedido. Una herramienta hecha a medida termina siendo una herramienta que sólo entiende quien la encargó, y se abandona en la segunda rotación de personal.
¿Y si sólo necesito evaluar una sede nueva o un proveedor?
Es un análisis de alcance acotado: mismo método, misma escala, menos superficie. Se resuelve en menos días y cuesta menos. La ventaja de que sea el mismo método es que después el número de esa sede entra en el mismo tablero que el resto, y se puede comparar.
Si lo que necesita no está acá, la reunión de treinta minutos también sirve para eso. En general se descubre que es una de estas cinco con otro nombre; y si no lo es, se lo decimos.