Punto de partida
Un hallazgo crítico, antes de tocar nada
Depósito sin detección de humo. Gravedad 5, exposición 5, probabilidad 5. Multiplicado da ciento veinticinco sobre ciento veinticinco: el techo de la escala, banda Crítico. Todavía no se hizo nada, así que el riesgo residual es igual al inherente.
El plan se aprueba
La Dirección aprueba las tres medidas. El número no se mueve
Están presupuestadas, agendadas y con responsable. En cualquier otro informe eso ya contaría como avance. Acá no: una medida planificada no baja nada. Mírelo: el número sigue clavado en ciento veinticinco.
Mes dos
Se instala la detección. Ahí sí baja
Central supervisada, funcionando y verificada en la visita. Baja la probabilidad de que un foco pase inadvertido, y el residual cae a cien. Recién ahí sale de Crítico y entra en Muy Alto.
Mes cuatro
La señal se integra al puesto de vigilancia
Ya no depende de que alguien escuche una sirena: hay alguien mirando las veinticuatro horas. Baja la gravedad, porque el tiempo de respuesta se acorta. Sesenta, banda Alto.
Mes seis
Se reordena la estiba y baja la carga de fuego expuesta
Treinta y seis, banda Medio. El mismo hallazgo, el mismo criterio, la misma escala. Lo único que cambió es que tres cosas se hicieron de verdad — y hay evidencia de cada una.
Y hasta acá llega
No baja a cero, y nunca va a bajar
El mínimo posible de la escala es uno. Siempre queda riesgo, y el trabajo no es eliminarlo: es saber cuánto hay, moverlo hacia abajo y poder demostrar el movimiento. Eso es lo que va a ver todos los meses.