Seguridad Física
Barreras físicas y perimetrales · CCTV y video analítica · CPTED · central de monitoreo · control de accesos peatonal y vehicular · control de llaves, cerraduras y candados, entre otros.
Análisis de Riesgos · ADR
No es una opinión general sobre su seguridad. Es un relevamiento en el sitio del que sale un listado de hallazgos, cada uno con su nivel de riesgo, su recomendación y su plan de acción. Algo que su organización puede ejecutar, delegar y controlar.
Ejemplo del formato. No corresponde a ninguna operación real.
El color de cada casillero es la peor banda residual presente en él.
El jefe de planta sabe cuál es el portón que queda abierto. El de mantenimiento sabe qué extintor está vencido. El de seguridad sabe dónde falla la ronda nocturna. Cada uno tiene su lista, y ninguna se puede comparar con la otra.
Cuando llega el momento de decidir, esas tres listas compiten por el mismo presupuesto sin una vara común. Gana la que se defiende mejor, no la que más riesgo baja.
Un ADR no descubre lo que nadie sabía. Lo pone todo en la misma escala.
Se recorre el sitio entero, se entrevista a los responsables y se registra con fotos. Cada hallazgo se puntúa en el momento con la misma escala, venga del dominio que venga.
Barreras físicas y perimetrales · CCTV y video analítica · CPTED · central de monitoreo · control de accesos peatonal y vehicular · control de llaves, cerraduras y candados, entre otros.
Competencias y capacitación · control operacional · cumplimiento legal y normativo (MTESS, IPS, RGT 14.390) · elementos de protección personal · emergencias médicas y primeros auxilios, entre otros.
Abastecimiento de agua contra incendios · extinción fija · extintores portátiles y manuales · detección: cobertura, diseño y tipo · gestión de falsas alarmas · inspección, prueba y mantenimiento, entre otros.
Que los tres se relevan juntos y con la misma escala no es un detalle administrativo: es lo que permite que en la mesa se pueda decir «esto primero, esto después». Cuando cada dominio se evalúa por separado y con criterios distintos, la Dirección termina con tres informes que no se pueden comparar.
Al final del recorrido no le queda un archivo. Le quedan cuatro cosas.
La situación del sitio en pocas láminas. Es lo que se lleva a la mesa cuando hay quince minutos y no dos horas.
Cada hallazgo valorado, con su recomendación y su plan de acción. Es el documento de trabajo del que salen las tareas.
La matriz de gravedad por probabilidad con la cantidad de hallazgos en cada casillero, y el ranking de los dominios más afectados.
La entrega no es un envío. Se explica hallazgo por hallazgo y se acuerdan las tres primeras acciones, con responsable y con plazo.
El cuarto es el que cambia todo. Un informe entregado por correo se archiva; uno que se defiende en una sala termina con tres cosas empezadas.
Lo que se gana no es un documento. Es dejar de gastar donde no baja el riesgo.
Invertir en tecnología que no baja el número es el error más frecuente y el más difícil de detectar, porque queda bien en la foto: hay cámaras nuevas, hay un portón nuevo, y la exposición real está donde estaba.
También evita observaciones y multas por incumplimiento —MTESS, IPS, RGT 14.390— e interrupciones de la operación por causas que ya eran visibles antes de que ocurrieran.
Qué se atiende primero, por nivel de riesgo y no por percepción ni por quién levantó más la voz en la última reunión.
Un plan con acciones, responsables y plazos, en condiciones de entrar al presupuesto del ejercicio.
Cada hallazgo con un responsable, un plazo y una reducción esperada. Se puede pedir cuentas sobre algo concreto.
Cuando alguien de afuera pregunta qué riesgo tiene esta operación, hay con qué contestar: documentado, fechado y con la evidencia adjunta.
Queda lo práctico: cuánto tarda, qué incluye y de quién son los papeles.
Depende del tamaño del trabajo, y se cuenta desde el inicio del relevamiento hasta la reunión de entrega. No es un plazo estimado sujeto a disponibilidad: se define junto con el tamaño, antes de cotizar, y queda escrito en la propuesta.
Tres tamaños —Pequeño, Mediano y Grande— y el tamaño no se negocia: se define por reglas, según la cantidad de sitios, la complejidad de la operación y los agravantes que aparezcan.
Conviene que esté escrito antes de firmar, no después.
Los dominios no contratados, que se cotizan aparte · la ejecución de las acciones recomendadas · el acompañamiento mensual posterior, que se cotiza por separado.
Acceso al sitio, a la información y a las personas a entrevistar. Y, de ser posible, un plano. Nada más: no hay formularios previos ni información que reunir durante semanas antes de empezar.
Suyos, y sin restricciones: puede mostrarlos a su casa matriz, a su aseguradora, a un auditor o a otro consultor. La información relevada se trata como confidencial y no se usa como ejemplo comercial. Es la misma razón por la que este sitio no exhibe trabajos de otras empresas.
En treinta minutos se define en qué tamaño cae su operación y se le dice ahí mismo qué inversión implica. Sin cotizaciones que llegan cuando ya nadie se acuerda del tema.